La importancia del Impuesto de Sociedades |
| 5 / 10 / 2011 |
Un estudio realizado por UHY, red internacional de auditores, asesores legales y tributarios y consultores presente en 78 países con más de 200 oficinas, revela que España tiene uno de los costes fiscales sobre empresas de mediano y gran tamaño más competitivos de Europa.
UHY ha realizado un estudio comparativo de un total de 21 países, incluyendo todos los miembros del G8 y algunas economías emergentes. La firma representante de UHY en cada uno de los países ha realizado un cálculo de los beneficios, después de impuestos, de empresas con bases imponibles de 100.000 US$, 1 millón de US$ y 100 millones de US$.
España ocupa un décimo lugar en cuanto a carga fiscal para empresas con bases imponibles de 100.000 US$, 1 millón de US$ y 100 millones de US$.
Las tablas 1 y 2 muestran el ranking de los países con cargas fiscales sobre sociedades por orden de costes fiscales más altos a más bajos.
Tabla 1
Tabla 2

Joseph Fay, socio de UHY Fay & Co en España comenta: “A pesar de la presión para reducir el déficit, en referencia al impuesto de sociedades España se encuentra en una posición media en comparación con el resto de países. Tenemos unos impuestos más bajos que los de competidores como Francia, Alemania e Italia y, sin duda, la empresa española quiere permanecer en esa posición”.
“Las empresas son cada vez más móviles y son capaces de cambiar de domicilio fiscal con relativa facilidad. Esto ha puesto a los gobiernos en un dilema, ya que necesitan incrementar sus ingresos fiscales a fin de realzar las finanzas públicas. Para ello muchos países han optado por resolver este problema incrementando los costes fiscales de los contribuyentes y disminuyendo los de las empresas. Por eso cuando una potencia económica rebaja el impuesto de sociedades presiona al resto de países para adoptar la misma medida a fin de seguir siendo competitivos.” “El Gobierno español necesita reducir su endeudamiento pero prefiere aumentar los costes fiscales de los contribuyentes antes de minar la confianza de las empresas subiendo el impuesto sobre sociedades.”
John Wolfgang, presidente de UHY, comenta que: “La diferencia entre países según el impuesto de sociedades que imponen a las empresas con beneficios es llamativa. Sorprenderá a muchos que, entre los países del G8, tanto Estados Unidos como Japón imponen tasas más elevadas que países como Francia y Alemania, tradicionalmente percibidos como economías con altos costes fiscales”.
“La mayoría de los países no miembros del G8 imponen un porcentaje fijo en el impuesto de sociedades, independientemente de los beneficios generados por las empresas. Los miembros del G8, con la excepción de Alemania, Italia y Rusia, imponen una tasa progresiva que aumenta en proporción al aumento de los beneficios generados por las empresas. Esta medida ayuda a la pequeña empresa a crecer aunque hace que el sistema tributario sea más complejo”.
“Los gobiernos tienen que tener en cuenta que tasas elevadas del impuesto de sociedades pueden desalentar la inversión empresarial dificultando aún más el crecimiento económico. En los diez últimos años muchos países de la Unión Europea han rebajado significativamente el impuesto sobre sociedades, dejando a países BRIC, como Brasil e India, con unos impuestos muy altos”.
El estudio realizado por UHY revela que (exceptuando Dubai y Estonia que no tributan) para empresas con beneficios de 100.000 US$ por año la diferencia entre el país con el impuesto de sociedades más alto (Brasil) y el más bajo (Irlanda) es de 21.500 US$, lo que quiere decir que una empresa en Brasil pagaría casi tres veces mas que una empresa de las mismas características en Irlanda.
Artículo publicado en Expansión (04/11/11)
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